¿Incluye el seguro de hogar al perro o las mascotas?

Seguro de hogar y mascotas
Si se contrata un seguro del hogar que garantiza la cobertura de responsabilidad civil, esta suele incluir a los animales de compañía. Esto significa que garantiza los daños que pueda ocasionar la mascota en la propia vivienda y frente a terceros, aunque, en ningún caso, cubre la protección total de la misma con asistencia veterinaria, para ello es necesario un seguro de mascotas o seguro específico para animales.
Se ha de tener en cuenta que no todas las mascotas se consideran animales domésticos. La responsabilidad civil del seguro de hogar cubre posibles daños causados por perros, gatos, pájaros o tortugas, pero de ningún modo animales salvajes o peligrosos. 
También quedan excluidos de esta cobertura del seguro de hogar los perros considerados potencialmente peligrosos, para los cuales es necesario contratar un seguro específico de responsabilidad civil con cobertura no inferior a 120.000 euros. Esto está justificado porque por su naturaleza física, pueden ser propensos a causar daño a las personas que se encuentran en su entorno.
Las ocho razas que no incluye el seguro de hogar con responsabilidad civil son: Rottweiler, Pit Bull Terrier, Saffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Fila Brasileño, Dogo Argentino, Akita Inu, Tosa Inu. Sin embargo, cada comunidad autónoma puede añadir más especies o criterios.
Para los propietarios de estos perros de raza considerada potencialmente peligrosa FIATC dispone de un seguro de responsabilidad civil que responde por el propietario como dueño del animal ante los daños materiales y los perjuicios que este pudiera ocasionar a un tercero en caso de accidente.
Además, cubre los gastos de defensa jurídica ante posibles denuncias o juicios que puedan producirse contra el propietario, así como las finanzas que resulten como consecuencia de estos daños. En otras palabras, si te reclaman una determinada cantidad económica por los daños que tu perro ha causado, este seguro cubre el importe correspondiente hasta el límite de la suma asegurada.
El único requisito para la contratación de este seguro para perros, que es obligatorio por ley para propietarios de un PPP (perro potencialmente peligroso), es que el animal cuente con un chip mediante el cual figure correctamente registrado.