¿Es deducible el seguro médico privado?

Fiscalidad de los seguros médicos de salud
La fiscalidad del seguro médico privado da importantes beneficios fiscales a empresas, pymes y autónomos que los contraten. Las primas satisfechas por el seguro de enfermedad son un gasto deducible, hasta unos límites máximos indicados en la ley, en la declaración de la renta y en el impuesto de sociedades.

¿Qué beneficios fiscales tienen los seguros médicos privados?

Para el autónomo la deducción aplicable en la declaración de la renta es la prima de su seguro médico que puede incluir a su cónyuge e hijos menores de 25 años (sin ingresos superiores a los indicados por la ley) que convivan con él, hasta un máximo de 500 € por cada uno (o 1.500 € si alguno de los miembros tiene alguna una discapacidad). La base imponible se verá reducida por el importe abonado en su seguro médico familiar y así propiciar que le corresponda tributar en un tramo inferior con un tipo impositivo menor.
A modo de ejemplo, un autónomo que obtiene unos ingresos anuales de 21.000 € por su actividad económica y tiene contratado un seguro médico para él, su mujer y sus dos hijos, podrá deducirse 2.000 € que reducirán su base imponible hasta 19.000 € pasando de esta forma a un tramo inferior de tributación.
En el caso de pymes y empresas, las ventajas fiscales de desgravar un seguro médico contratado para sus empleados se traducen en una reducción de los beneficios. Se podrán deducir como gasto en el impuesto de sociedades la totalidad del importe abonado en los seguros médicos de sus empleados, sus cónyuges e hijos menores de 25 años (sin ingresos superiores a los indicados en la ley) que convivan con él. La deducción reducirá los beneficios obtenidos por la empresa en esa misma cuantía.
Para los empleados que tienen un seguro médico privado contratado por su empresa en la modalidad de seguro de salud colectivo, podrán deducir en su declaración de la renta las primas satisfechas por la empresa para él y su familia (cónyuge e hijo menor de 25 años que convivan sin ingresos superiores a los indicados en la ley que convivan con él) siempre que no excedan de 500 € por persona. Si la prima del seguro tiene un importe mayor de 500 €, los primeros 500 € estarían exentos de tributación, y el resto tendrían la consideración de retribución en especie y, en consecuencia, tributaría como rendimiento en especie.
Hay que tener en cuenta que la regulación fiscal puede variar entre Comunidades Autónomas y, por tanto, en la desgravación del seguro de salud. Además, puede ser objeto de reformas legislativas.