Contar con un seguro de salud completo garantiza la más amplia protección para tu salud
Estar cubierto ante los problemas de salud con una asistencia completa aporta mucha tranquilidad. Eso es algo que puedes conseguir gracias al seguro médico completo con hospitalización que te ofrece FIATC, una solución con amplias coberturas médicas, asistencia permanente a cualquier hora del día y la atención de un destacado cuadro médico.
¡Tú decides!
Ventajas del seguro de salud completo FIATC
Acceso a servicios médicos: este seguro te facilita la realización de todo tipo de pruebas, visitas, tratamientos e intervenciones, incluyendo los ingresos hospitalarios.
Urgencias: cuentas con un excelente servicio de urgencias tanto en centros como en tu propio domicilio si lo necesitas.
Servicio permanente: FIATC te ofrece atención sanitaria las 24 horas, todos los días del año.
Asistencia de calidad: tienes a tu disposición los mejores centros y profesionales sanitarios en todas las especialidades médicas, para tu total tranquilidad.
Facilidad: gracias a este seguro puedes disfrutar de una asistencia sanitaria rápida y con todas las comodidades que te ofrece la sanidad privada, sin esperas ni horarios difíciles de compaginar.
Cuidado de tu bienestar y prevención: servicios de psicología, revisiones periódicas, salud dental y asesoramiento nutricional entre otros.
Otros seguros
Contratar el seguro de salud es así de fácil
Calcula tu seguro en 2 minutos
Obtén asesoramiento de un agente FIATC
Contrata tu seguro adaptado a tus necesidades
Disfruta de las mejores coberturas para tu salud
Preguntas frecuentes
Completo o básico
Seguros completos frente a básicos que no cubren la hospitalización.
Sin copago o on copago
Seguros sin copago en contraposición a los seguros con copago con los que se debe abonar un importe establecido cada vez que solicitas una prestación
Cuadro médico o reembolso de gastos
Los seguros de cuadro médico ofrecen una amplia red de profesionales y clínicas de fácil accesibilidad. Los de reembolso de gastos permiten acudir libremente a cualquier médico o clínica esté o no integrado en su cuadro médico. El asegurado inicialmente se hace cargo de los gastos de los servicios recibidos y la aseguradora posteriormente se los reembolsará según los límites establecidos.
Los seguros de salud completos garantizan la asistencia hospitalaria y extrahospitalaria cubriendo visitas, pruebas, tratamientos, intervenciones quirúrgicas y hospitalización, frente a los seguros de salud básicos que únicamente garantizan la asistencia extrahospitalaria: visitas, pruebas y tratamientos.
Por lo tanto, el seguro de salud completo garantiza un nivel de protección mayor para tu salud que un seguro básico, pero su precio, por supuesto, también es más alto.
El seguro de salud puede ser sin o con copago. Esta característica aplica tanto a los seguros de salud de cobertura completa como básica.
Con el seguro completo con copago, el asegurado tiene que abonar una cantidad determinada cada vez que hace uso de un servicio de salud (preestablecida según el tipo de servicio), en contrapartida la prima o cuota será menor. Sin embargo, el seguro completo sin copago permite al asegurado acceder a todos los servicios médicos que necesite a cambio del pago de una cuota única, es decir, sin pagos adicionales a esta.
Para elegir el seguro de salud más adecuado deberás tener en cuenta y combinar estos dos factores: el nivel de cobertura y, por tanto, de protección que quieres para tu salud y el precio que quieres o puedes pagar.
Esta sería la clasificación de los seguros de salud completos a los que podrías acceder, siendo el primero el de mayor protección y precio y el último de menor cobertura y precio:
Seguro completo sin copago. Máxima cobertura con una prima o cuota sin pagos adicionales.
Seguro completo con copago. Máxima cobertura con una cuota más reducida que la anterior a cambio de abonar un copago por el uso de los servicios.
Seguro básico sin copago. Cobertura sin hospitalización con una prima sin pagos adicionales.
Seguro básico con copago. Cobertura sin hospitalización con una cuota algo menor que la anterior favorecida por el copago que se debe abonar al acceder a los servicios.