¿Qué cubre la responsabilidad civil de un seguro de hogar?

Responsabilidad civil en los seguros de hogar
Los riesgos principales que dan sentido a estar protegido por un seguro de hogar son:
  • Los daños que pueda sufrir la propia vivienda.
  • Los daños materiales o personales que la vivienda o sus inquilinos puedan provocar a terceros
Este último riesgo es el que cubre la responsabilidad civil de un seguro de hogar pues garantiza los daños que se causen a los demás. Esta cobertura se puede incluir en cualquier seguro de hogar y contar con ella puede liberar al titular o al propietario de su responsabilidad ante terceros y, por lo tanto, de grandes gastos.

La responsabilidad civil en el seguro de hogar

La cobertura de responsabilidad civil tiene por objeto cubrir al asegurado y a su familia de los posibles daños causados en su vida privada y de manera accidental a terceros, por ello la aseguradora se hace cargo del pago de las indemnizaciones a las que tendría que hacer frente él.
La garantía de responsabilidad civil cubre tanto los daños materiales como los daños personales, y aunque ambos pueden generar elevados gastos, en el caso de los últimos las indemnizaciones pueden ser cuantiosas. Así pues, es sumamente importante contar con este tipo de cobertura pero no solo eso, sino que es aconsejable que el límite de la cobertura sea al menos de 300.000 €. Este importe es la cantidad máxima con la que la compañía responderá ante los daños, lo que exceda de ese límite será responsabilidad del asegurado.

Responsabilidad civil inmobiliaria

La responsabilidad inmobiliaria te protege de cualquier accidente que provoque daños a un tercero derivado del uso de la vivienda. Es decir, cubre las consecuencias generadas por el continente o el contenido del domicilio, la propia vivienda y todo lo que se halla en su interior.
 
Por ejemplo, en el caso de una baldosa de tu terraza que se desprende y cae a la calle dañando un coche, el continente sería el responsable del suceso y el seguro se haría cargo.
 
Concretando más, la responsabilidad inmobiliaria cubre los siguientes aspectos:
 
  • Los daños originados por el uso de la vivienda y los que provoquen los elementos comunes del edificio donde se halle.
  • Los actos derivados de trabajos de mantenimiento y reparaciones que se estén realizando en el domicilio, siempre que se cuente con los permisos precisos para ejecutar las obras, si es que son necesarios.
  • La responsabilidad del inquilino de la vivienda frente al propietario en el caso de un siniestro fortuito, cuando el seguro de hogar esté contratado por el inquilino.
Algunas aseguradoras incluyen, además, como es el caso de FIATC, tu responsabilidad civil patronal por los daños corporales que pueda sufrir el personal doméstico que tienes contratado mientras realiza sus funciones.

Responsabilidad civil familiar

La responsabilidad familiar cubre tanto al titular del seguro o al propietario como a todas las personas que conviven en el mismo domicilio familiar y dependan económicamente del cabeza de familia, no solo en el ámbito de la vivienda sino también fuera de ella.
Un ejemplo sería que tu hijo jugando a la pelota en la calle rompiera el cristal de un escaparate, en este caso el seguro de hogar podría cubrirlo. Estos son los aspectos que se cubren:
 
  • Los daños que causes en tu vida privada siempre y cuando no sean derivados de actuaciones profesionales. Suele incluir también al servicio doméstico.
  • Si eres propietario de una mascota que convive contigo en la vivienda, el seguro responde ante los daños que pueda producir. Se limita el término mascota a perros (siempre que no sea una raza potencialmente peligrosa), gatos, aves, roedores enjaulados, peces y tortugas.
  • Si causas intoxicaciones alimentarias a terceras personas, excepto si han tenido que pagar por la comida.
  • Los daños por agua debido a escapes, reventones, roturas o a cualquier otro suceso similar involuntario.
  • Deterioros originados por una explosión o incendio.
El seguro responderá en todos los casos anteriores, tanto de la responsabilidad inmobiliaria como la familiar, siempre que no se demuestre que los daños sean intencionados.
 
Todos los supuestos anteriores tanto de la responsabilidad inmobiliaria como familiar, el seguro siempre responderá en todos los casos a no ser que demuestre que los daños han sido intencionados.